Libros, pero cuáles?

Desde el mes de septiembre, Saberes Compartidos lanzó la implémentación de la Red de Bibliotecas- centros comunitarios (BCC). No se trata exactamente de un nuevo proyecto, se trata mas bien de la continuidad de nuestro trabajo en La Florida, en el sur de Colombia.


De regreso a Bogotá, llegamos a la casa que nos prestó generosamente una familia suizo-colombiana. Una de las primeras gestiones que tuvimos que hacer era la selección y la compra de los libros para completar la colección de los rincones de lectura. Por primera vez decidimos que esta selección la haríamos nosotros mismos teniendo ya la experiencia de vivir en un contexto rural particular.


El año pasado, pasamos varios meses discutiendo y compartiendo con las comunidades de las 7 veredas que componen la red de rincones de lectura (de ahora en adelante BCC) y evaluando nuestra presencia y nuestro trabajo en esta región.


De lo primero que nos dimos cuenta, es que no podemos trabajar únicamente con los niñ@s, pues los adultos tienen un papel importante en nuestros proyectos, no solamente como padres y madres de familia, sino tambien como campesin@s, habitantes de una región rural particular. Por lo tanto, era muy difícil implicar a los adultos teniendo una selección de libros únicamente para los niños.


Decidimos entonces, completar la colección de libros con obras que abordaran temas que despertaran el interés de los adultos y de los jóvenes y que fueran útiles para la vida en el campo. Mucha gente nos solicitó conseguir libros sobre agricultura, plantas medicinales, cocina y oficios técnicos, entre otros.


Después de un mes de búsqueda y selección, logramos encontrar un poco mas de 300 libros susceptibles de responder a las solicitudes de las personas de la Red de Lectura.


Fué sinembargo muy difícil encontrar mas. La mayoría de las publicaciones sobre el mundo rural son académicas, muy teóricas y poco útiles para los campesinos. Otras tratan sobre producciones industriales y agro químicas, las cuales por una parte, son poco pertinentes para los campesinos que no disponen, en la mayoria de los casos, que de media hectárea de tierra cultivable, y de otra parte, estos libros expresan una idéologia según la cual seria imposible no utilizar productos quimicos.




Nos hicimos las siguientes preguntas: Por qué llevar libros a este contexto? Qué sentido e intensión darle a este trabajo? Cómo trabajar la promoción de la lectura? Pero sobre todo, por qué?


Llegamos a Pasto llenos de dudas y de preguntas que fueron aclaradas al encontrarnos con los habitantes de La Florida. Las primeras personas que encontramos fueron Marisol y Magdalena, habitantes muy comprometidas en el rincón de lectura de Pescador Bajo. Cuando vieron las cajas llenas de libros, nos pidieron si los podían ver. Se quedaron dos horas hojeando los libros sobre plantas medicinales y los de agricultura. Desde ese dia, no paran de preguntar cuándo podrán tenerlos en su biblioteca.


Llegamos después a Matituy y comenzamos a reunirnos con los diferentes grupos de trabajo de los rincones de lectura y constatamos que durante nuestra ausencia el proyecto seguía su curso y había nuevas iniciativas. Es el caso, por ejemplo, de la actividad « Cuénteme, mi abuelo » en Quebrada Honda, en la cual los niñ@s y las personas de la tercer edad trabajaron juntas para poner en escena varias historias de la tradición oral local y cuentos encontrados en su biblioteca Gotitas de Paz.


Después vinieron las reuniones que suscitaron mucho entusiasmo e impaciencia por el nuevo proyecto que acabábamos de presentarles. En la réunion de Duarte Alto, un adolescente, que nunca había venido a las reuniones hasta ahora, tomó la palabra: "Nosotros no creiamos al principio, porque el Estado llega siempre con proyectos que no se realizan jamás. Nosotros, los jóvenes, quisiéramos quedarnos qui, pero la vida es dificil en esta région y decidimos casi siempre irnos a la ciudad. Pero si hay proyectos como este, esto nos da ganas de quedarnos y trabajar para salir adelante desde aquí"


No somos ingenuos. Sabemos que este proyecto no va a resolver todas las dificultades que viven cotidianamente las comunidades campesinas, mucho mas sabiendo que muchas de estas estan causadas por situaciones que se producen fuera del contexto local. Pero podemos, con seguridad, contribuir a dar esperanzas y a motivar dinámicas que serán las semillas de un cambio.


Por qué traer libros, entonces? Porque los libros son herramientas que si están bien utilizadas, pueden abrir puertas que estaban cerradas hasta ahora. Y quién sabe? Puede ser que algún dia veremos obras publicadas por los habitantes de La Florida.


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